lunes, 1 de junio de 2009

Los tres cerditos

Entonces como no salían intente entrar por las ventanas, todas las puertas, pero solo me quedaba un sitio para poder entrar, la chimenea. Empecé a subir por el tejado, pero al parecer los tres cerditos se dieron cuenta de que estaba subiendo y entonces debajo de la chimenea pusieron un puchero de agua ardiendo. Yo , por fin, llegue al principio de la chimenea baje y caí en el puchero.
Salí corriendo y pensé que igual les dejara que me olvidasen un poco y luego ir a pedir disculpas. 

lunes, 18 de mayo de 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

Receta Africana (Adobo de Pili-Pili)

Puede emplear este adobo picante para cualquier carne que vaya a asar a la parrilla. En Africa, a menudo se ven brochettes de carne picante en los tenderetes callejeros. Va bien para el pollo, y las carnes asada a la parrilla.


Ingredientes:

  • cuatro cucharadas de zumo de limón (o vinagre de sidra)

  • cuatro cucharadas de aceite

  • un pimiento africano o antillano picante

  • una cucharilla de pimentón

  • una cucharilla de sal

  • una cucharilla de pimienta negra

  • una cucharilla ajo desmenuzado (o polvo de ajo)

  • un cuarto de cucharilla de Angostura (optativo)

Preparación

  • ¡--Cuidado! ¡Utilice guantes de cocina! ¡No se toque los ojos ni la cara mientras trabaje con estos pimientos! Lávese las manos con jabón después de trabajar con estos pimientos.

  • Mezcle todos los ingredientes hasta conseguir una pasta suave. Ajuste a su gusto la proporción de pimiento y pimentón. Adobe la carne y deje marinar en un cuenco de vidrio durante por lo menos treinta minutos antes de cocinar.

  • Gastronomia Africana

Instrucciones de como llenar un vaso de agua con un vaso vacio y una jarra llena

1- Primero manten el vaso verticalmente con la boca o apertura para arriba.
2- A continuacion pon la jarra en la misma vertical del vaso de la parte superior.
3- Despues inclina ligeramente la jarra para que el agua caiga a la apertura del vaso.
4- Para terminar levanta la jarra antes que el vaso se desvorde.

sábado, 25 de abril de 2009



El Día Internacional del Libro es una conmemoración a los libros.
Se celebra cada 23 de abril desde 1996 en varios países, siendo en 2008 más de un centenar.[1]
En varios países de habla castellana, como Cuba, se celebra este día como el Día del idioma, diferente del Día Internacional de la lengua materna celebrado el 21 de febrero.

La elección del día 23 de abril como día del libro, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616, aunque realmente no fuese en el mismo día, debido a que la fecha de Shakespeare corresponde al calendario juliano, que sería el 3 de mayo del calendario gregoriano y que Cervantes falleció el 22, siendo enterrado el 23. También coincide con la fecha de nacimiento de William Wordsworth (1850) y fallecimiento de Josep Pla (1981). La propuesta fue presentada por la Unión Internacional de Editores a la Unesco, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. El 15 de noviembre de 1995 la Conferencia general de UNESCO aprobó la propuesta en París, a partir de lo cual el 23 de abril sería el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor".


En 2001 a iniciativa de la UNESCO se nombró a Madrid Capital Mundial del Libro. Desde entonces cada 23 de abril, diferentes capitales de países del mundo han ido acogiendo este honor, realizando durante el año diferentes actividades culturales relacionadas con los libros. Desde 2008 Amsterdam es la actual capital.[2]
Alfonso XIII firmó un Real Decreto el 6 de febrero de 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, en la fecha que entonces se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubre.[3] La idea original fue del escritor Vicent Clavel Andrés,[3] [4] proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona.


viernes, 24 de abril de 2009

Soneto

Temores en el favor.

Cuando en mis manos, Rey eterno, os miro

y la cándida víctima levanto,

de mi atrevida indignidad me espanto

y la piedad de vuestro pecho admiro.

Tal vez el alma con temor retiro,

tal vez la doy al amoroso llanto,

que arrepentido de ofenderos tanto

con ansias temo y con dolor suspiro.

Volved los ojos a mirarme humanos,

que por las sendas de mi error siniestras

me despeñaron pensamientos vanos;

no sean tantas las miserias nuestras

que a quien os tuvo en sus indignas manos

Vos le dejéis de las divinas vuestras.

Lope de Vega.